
Aprender a percibir
es aprender a observar.
La Inteligencia Perceptiva no es un acto único.
Es un sistema que organiza información todo el tiempo, en paralelo y casi todo fuera de tu consciencia, a través de 7 dimensiones:
Ambiental,
Temporal,
Cardíaca,
Corporal,
Visceral,
Cognitiva y
del Observador.
La mayoría de nosotros no sufrimos por falta de percepción. Sufrimos porque ese sistema está saturado y confundimos todo: sentís opresión en el pecho y ya interpretás "me va a pasar algo", y actuás desde ahí.
Inteligencia Perceptiva entrena 3 cosas:
1. Disponibilidad:
cuánto de tu sistema está disponible para percibir información sutil ahora mismo. Puede estar disponible, parcialmente o saturado.
No podés percibir bien si tu sistema (cuerpo, mente, corazón) está saturado.
2. Fidelidad:
qué tanto lográs diferenciar la sensación inmediata de la historia que le poné tu mente después.
Percibir mejor no es ver más, es ser más fiel a lo que realmente está pasando antes de interpretarlo.
3. Discernimiento:
saber qué viene del campo - condiciones sutiles presentes -, qué viene de tu sistema y qué viene de tu interpretación, creencia o juicio.
No es metafísica. La integración es pedagógica.
No te prometo ver auras. Te enseño a organizar lo que ya estás percibiendo del campo y así aumentar tu equilibrio interno.
¿Quién puede estudiar
en la Escuela?
La Inteligencia Perceptiva puede aplicarse en múltiples ámbitos.
Algunas personas llegan porque desean comprenderse mejor.
Otras buscan desarrollar su percepción.
Otras quieren enriquecer su práctica profesional como terapeutas, coaches, psicólogos, docentes o facilitadores.
La disciplina es una.
Las aplicaciones son múltiples.

